consejos de Clínica dermatológica Madrid para cuidar la piel en verano

Pieles sensibles en verano

El exceso de sensibilidad en la piel es uno de los problemas más frecuentes de consulta en nuestra clínica. Las pieles sensibles reaccionan de manera intensa a estímulos cotidianos y pequeñas “agresiones” externas que no producirían esa respuesta en la mayoría de las personas. En verano, este problema se puede agravar por la acumulación de factores ambientales agresivos, como la radiación solar, la sudoración, la brisa o, incluso, el aire acondicionado.

Identificar una piel sensible

 

La piel juega un papel fundamental en el organismo. Es una barrera natural contra las agresiones ambientales y hace posible, además, la regulación de la temperatura del cuerpo.

Una piel sensible se reconoce fácilmente porque reacciona de manera intensa y desproporcionada cuando es expuesta a determinados factores, como por ejemplo:

  • Exposición al sol
  • Determinados cosméticos
  • Tejidos (generalmente sintéticos)
  • Roce
  • Acumulación del sudor
  • Viento

…Entre muchos otros. La mayoría de los factores citados constituyen un riesgo mayor en verano. El resultado, dependiendo de cada caso, puede ser la aparición de picores, irritaciones, descamaciones y deshidratación. Cualquier persona está expuesta a este tipo de reacción si se dan las condiciones adecuadas, pero las personas con pieles sensibles desarrollan estos síntomas con mucha más facilidad.

 

Recuerda: solo un especialista puede evaluar una piel sensible, descartar otros problemas, y determinar qué precauciones y cuidados específicos son necesarios en cada caso.

 

Malos hábitos en verano

 

En verano somos muy propensos a cometer excesos que no se suelen dar con la misma intensidad el resto del año, especialmente en lo relativo a la dieta durante las vacaciones. En particular, hay tres tipos de sustancias que pueden agravar el problema de las pieles sensibles:

  • Alcohol
  • Cafeína
  • Picantes

Por otro lado, en verano estamos también expuestos a agresiones constantes en las que normalmente no reparamos, como por ejemplo:

  • Salitre del mar
  • Cloro de las piscinas
  • Arena de la playa
  • Arenisca en suspensión en la brisa
  • Componentes químicos de ciertas cremas

 

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Claves para cuidar las pieles sensibles en verano

 

Mantenerse hidratados

 

Hay que extremar la hidratación de la piel en verano. Para ellos ese absolutamente esencial beber agua con mucha frecuencia. También puede ser una buena idea, en el caso de las pieles sensibles, usar cremas hidratantes que estén específicamente indicadas.

 

Fotoprotección

 

Todos debemos protegernos de la radiación solar, con cremas de al menos un factor de protección de 30. Obviamente, las personas con pieles sensibles deben extremar la protección, y además vigilar la composición de las cremas, para evitar exponer su piel a perfumes y parabenos. “Extremar la precaución” significa aumentar el factor de protección solar y evitar, en cualquiera de los casos, las largas exposiciones directas al sol.

 

Deshidratación por aire acondicionado

 

Las corrientes continuas de aire frio y seco pueden acelerar la deshidratación de la piel. Esto es algo a tener en cuenta para todos, pero en especial para las personas con pieles sensibles. Por eso, es recomendable usar el aire acondicionado con moderación y conocer las funcionalidades de los equipos disponibles para evitar que resequen el ambiente más de lo preciso.

 

Precaución en el baño

 

Una menor exposición (en tiempo de uso) al salitre y al cloro es esencial para las personas con pieles sensibles.

 

Es una buena práctica ducharse nada más terminar el baño, a fin de eliminar los restos de cloro o salitre en la piel.

 

Si, tras el baño, nos dejamos la piel llena de restos de sustancias agresivas (o suciedad), por ejemplo, y a esto le sumamos la exposición al sol, la piel sufre mucho más de manera totalmente innecesaria.

 

Precaución en la ducha

 

La higiene es importante, aún más en verano, pero debemos tomar algunas precauciones al respecto cuando se trata de pieles sensibles:

  • Evitar el agua muy caliente
  • Usar productos hipoalergénicos, sin ingredientes agresivos
  • Limpiar y secar la piel con suavidad, evitando materiales ásperos. En el caso de pieles muy sensibles, usar la mano en lugar de esponja y secar sin frotar.

 

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El sudor

 

La retención de sudor en la piel, especialmente en zonas poco ventiladas del cuerpo, como pueden ser los pliegues de la piel (especialmente en el caso de personas con sobrepeso) o zonas que rozan con otras (muslos, axilas…) puede ser un problema en verano. Por ello es recomendable usar ropas amplias, ligeras, muy ventiladas y de tejidos naturales, que no agraven las condiciones que, inevitablemente, nos impone el calor del verano.

 

Tratamiento de pieles sensibles en nuestra Clínica Dermatológica

 

En nuestra Clínica Dermatológica en Madrid contamos con expertos dermatólogos especialistas en el cuidado médico y estético de la piel. Si tu piel presenta problemas, no dudes en dejarte asesorar por ellos para proteger tu salud y tu imagen.

Nuestros especialistas son expertos conocedores de las técnicas más modernas, y te aconsejarán sobre las soluciones más adecuadas para ti, teniendo en cuenta factores como tu tipo de piel y tu estilo de vida.

No dudes en ponerte en contacto con nosotros, puedes hacerlo llamando por teléfono o rellenando el formulario adjunto.

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