Clínica dermatológica- hiperhidrosis

¿Cómo saber si padeces hiperhidrosis?

La hiperhidrosis es una enfermedad que, aunque en ocasiones pueda parecer desconocida, es mucho más común de lo que a priori parece. Cerca del 5% de la población mundial sufre de hiperhidrosis, una alteración que, en la mayor parte de los casos, no acarrea problemas de salud, pero sí reduce significativamente la calidad de vida de los afectados, pues el sudar en exceso en circunstancias poco apropiadas genera situaciones incómodas cuyas consecuencias son la pérdida de autoestima del paciente. A pesar de que se trata de una enfermedad que se puede tratar, son muchos los afectados que la sufren en silencio, sin acudir a una Clínica de Hiperhidrosis profesional y de confianza.

Esta patología consiste en la sudoración excesiva en ciertas partes del cuerpo por un fallo del sistema nervioso autónomo, que produce un estímulo exagerado en las glándulas sudoríparas y generando en consecuencia más sudor del que necesita una persona para regular la temperatura corporal. En CLÍNICA GONZÁLEZ CAVADA te explicamos qué desencadena la hiperhidrosis, cómo saber si la sufres y qué tratamientos pueden frenarla y paliar sus efectos.

¿Qué tipos de hiperhidrosis hay?

Las causas que desencadenan la aparición de la hiperhidrosis pueden atender a factores externos, como la temperatura  del ambiente, o endógenos como la realización de ejercicio físico o situaciones de nervios o estrés. El factor genético juega de igual modo un papel importante, así como la aparición de otras enfermedades que pueden dar lugar a la aparición más o menos tardía de hiperhidrosis en el paciente.

De igual modo, la sudoración excesiva puede ser de distintos tipos y presentarse en distintos grados:

1. La hiperhidrosis primaria:  

Es aquella que se relaciona con factores genéticos y que se manifiesta únicamente en partes concretas del cuerpo como manos, axilas y pies.

2. La hiperhidrosis secundaria:

Este tipo de sudoración excesiva atiende a la aparición de otras circunstancias o enfermedades como son la obesidad, el hipertiroidismo o la ansiedad. Este tipo de transpiración puede localizarse igualmente en ciertas partes del cuerpo o presentarse en regiones más amplias de la piel.

En cuanto a los grados de afectación del paciente, la hiperhidrosis puede repercutir con cuatro grados de intensidad:

Grado I: La sudoración prácticamente no se percibe y no afecta al ritmo de vida del paciente.

Grado II: Aunque es una sudoración tolerable, a veces impide la vida normal de un paciente.

Grado III: Es una sudoración poco tolerable y frecuentemente impide la vida normal del paciente.

Grado IV: Interfiere continuamente en la vida normal del paciente llegando a no ser tolerable.

Creo que tengo sudoración excesiva, ¿cómo confirmarlo? ¿Puedo combatirlo en una Clínica de Hiperhidrosis?

Si tienes sospechas de que padeces hiperhidrosis sería conveniente que acudieras cuanto antes a tu Clínica de Hiperhidrosis de confianza. Aún así existen síntomas que pueden reforzarte en tu sospecha. ¡Estate atento!

¿Crees que padeces hiperhidrosis? En este caso deberás prestar atención a los momentos en los que sufres sudoración excesiva y analizar en qué casos aparece y con qué frecuencia. Si te preocupas varias veces al día por la aparición del sudor y este surge sin motivo aparente o en exceso, observa más síntomas.

La necesidad de ducharse varias veces todos los días y cambiarte de ropa con demasiada frecuencia te estaría indicando hiperhidrosis. De igual modo, el verte obligado a llevar pañuelos, toallas o antitranspirantes también son indicaciones que señalan hacia una sudoración excesiva.

Otros síntomas son la irritación de la piel, así como la necesidad de renovar la ropa y zapatos con relativa frecuencia al estropearse a menudo por el sudor.

Más allá de lo mencionado hay que preguntarse hasta qué punto la sudoración excesiva afecta a nuestro día a día. Si el sudor nos impide hacer vida normal, condicionando nuestras relaciones sociales y laborales con mucha probabilidad se tratará de hiperhidrosis.  

En el caso de que se confirme la patología, será necesario comenzar un tratamiento destinado a paliar los efectos y prevenir la sudoración excesiva. Existen numerosos procedimientos a los que puedes acudir en tu Clínica de Hiperhidrosis, como la toxina botulínica, la iontoforesis o tratamientos tópicos a base de cloruro de aluminio o glicopirrolato.

¡Infórmate ya y acaba con el molesto sudor!

Si estas buscando una Clínica dermatológica en Madrid, en la clínica González Cavada te ofrecemos los mejores tratamientos dermatológicos sobre dermatología clínica quirúrgica, cosmética y láseres.

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